Hola, acabo de despertar y quería contarles que participé de un viaje muy bonito pero que a la vez fue un poco agotador. Gracias a mi tío, viajé con un grupo de adultos y jóvenes que llevaban el dibujo de unos ositos en sus polos... jajaja, que chistosos eran esos ositos abrazados, además decía DH con la palabra facilitadores, la verdad no sé que significaba, pero al ver lo que hicieron luego…más o menos creo que sé.Viajamos a una parte de mi país donde sé que muchas familias han sufrido por el terremoto que pasó la otra vez, yo también me asusté mucho ese día y abracé fuerte a mi mamá y por suerte…no nos paso nada. Pero allá me cuentan que muchos de los niños habían perdido a su mamá, y varias mamás perdieron a sus hijos, y también muchos habían perdido sus casas... Ya me acorde !! el lugar se llama Pisco y queda al sur de Lima, en Ica. Al llegar sentí mucha tristeza, pero los señores DH mostraban mucha fuerza, eso me gustó mucho porque allí aprendí que con su alegría y conocimiento iban a ayudar a los demás.
El bus que nos llevó salió la madrugada del sábado, tan temprano que yo aún estaba durmiendo y hacía mucho frió en la calle, pero con esa alegría que tenían todos los que iban, ese frió no se sentía. Estuvieron Hans, Marlene, Miryam, Sol, Meche, Angela, Linda, Katya, Patty, Elva, Alex, Alexis, Alfredo, Paula y un señor grandote que le decían Cocón.
Después de unas horas de viaje, Hans un señor con una sonrisa en su rostro que me cayó bien chévere, se puso de pie y habló sobre la importancia de conocerse todos, dijo que eso ayuda mucho a formar un equipo, y fue allí en el bus que todos se presentaron. Fue bien loco porque todos eran de diferentes edades, habían estudiado diferentes cosas, tenían diferentes gustos, pero todos tenían muchas ganas de ayudar, lo único que no me gustó es que hablaban mucho… y no dejaban dormir... jijiji.
Horas después y luego de desayunar panes con chicharrón y pescado, que estaban bien ricos por cierto, las personas que iban en el bus comenzaron a cantar varias canciones y ha realizar juegos en los cuales Alfredo y Meche perdieron y tuvieron que bailar de castigo!!!. Luego hablaron sobre lo que iban a hacer en Pisco, como preparándose antes de entrar a la cancha de fútbol.
Fue así que el bus llegó a una plaza donde había mucha gente, en un lugar hacían cola no se pa´ que, pero llevaban papelitos en la mano. Patty, Linda y Alex, disfrazado de claun, se pusieron a jugar con unos niñitos y niñitas iguales a mi en la plaza, pero sólo habíamos bajado un rato para conversar con un padrecito y dejarle víveres y ropa, él dijo que no había espacio para más y con la ayuda de un jovencito de la iglesia nos fuimos a la casa de unas monjitas, porque allí si había espacio.
Llegamos a la casa de las monjitas, la casa parecía un colegio, pero ya no habían clases allí, porque habían lugares que estaban rajados, bajamos todas las cosas que habían llevado para donar a las familias, bueno yo no pude ayudar porque habían cosas muy grandes, cuando nos fuimos la madrecita nos agradeció por la ayuda, se veía muy contenta.
Luego fuimos a un parque grandooooote donde había un montón de carpas, allí vivían las familias que habían perdido sus casas por el terremoto y parecía toda una ciudad con casas chiquitas. Los que tenían sus polos de osito se juntaron en un círculo en medio de una cancha de fútbol e hicieron entre ellos un entrenamiento de lo que iban a hacer allí, eso hizo que mucha gente se acerque a observar, entre ellos, muchos niños y niñas que habían visto entre los señores de los ositos a un payaso, luego los señores ositos se dividieron en dos grupos.Yo me fuí con mis nuevos amiguitos y amiguitas, pero no pude dejar de ver lo que hacían los grandes en otro grupo, de repente en medio de los juegos que estábamos haciendo, llegó una cámara de televisión y nos comenzó a filmar, pero nosotros no les hicimos caso porque los juegos estaban más chéveres,
Recuerdo que nos hicieron gritar muy fuerte, e hicimos varios ejercicios con los brazos, luego bailamos unas danzas muy bonitas, aunque habían niños que no hacían caso, nosotros seguíamos jugando, luego vi que Cocón se acercaba a tomarnos fotos pero que a la vez estaba con los adultos, me escape un momento para ver que hacían los grandes, y vi que estaban haciendo cosas muy parecidas a nosotros, y que las personas estaban muy atentas a eso.
Luego formamos grupos pequeños, pude ver a Angela contando cuentos muy bonitos, Patty jugaba fútbol con tacos, que loco!!!, por otro lado Alex, Linda y Alexis, quien tenia su dedito malo, nos hacían jugar
Luego vi a una señora que se puso a llorar porque sus hijos ya no vivían con ella y tenía que hacerse cargo de sus nietos, con los cuales yo estuve jugando. Ella tuvo que ir a un lado a conversar con Alfredo, se la veía muy triste. Luego llamaron a todos los niños y niñas y nos juntaron con los adultos, les agarramos las manos a cada uno y jugamos con ellos, fue muy bonito, porque ellos cerraron fuerte los ojos y nosotros los más pequeños los guiábamos, algo así como un “lazarillo” creo que esa era la palabra, yo no sé que significa, pero luego nos pidieron que nosotros cerráramos los ojos y fueron los adultos los que nos llevaban de la mano, yo tuve mucho miedo al cerrar los ojos y empezar a caminar, pero luego tuve mucha confianza en la señora que me llevaba de la mano, fue muy lindo.
Al final nos dijeron que nos abracemos todos, esa fue la parte que más me gusto, porque todos se abrazaban sin conocerse, fue muy loco, pero se veía una alegría enorme al abrazarnos entre nosotros, yo buscaba a los que no tenían pareja para abrazar y no me importaba si era un grande o una niña, aunque para ser sincero, tenía roche de abrazar a las niñas, al final eso no me importaba, porque uno se siente muy bien al dar y recibir un abrazo...
Antes que todos nos fuéramos, mis nuevos amiguitos y amiguitas les pedían autógrafos a los señores y jóvenes DH, yo me sentí muy importante porque yo ya los conocía y yo había llegado con ellos, pero me sentí molesto porque nadie me pidió autógrafo a mi, quizás cuando sea grande habrán niños y niñas que también me pidan autógrafos a mí.
Luego mi barriga comenzó a sonar fuerte, y le dije a mi tío que tenía hambre, él me dijo que tenía razón ya que era hora de almorzar y que de tanto dar alegría a los demás uno no se da cuenta del tiempo, fue así que gracias a mí nos fuimos todos a comer... yupi !!!!
En el restaurant, nos juntamos todos en una mesa grandota, pero el mozo se demoraba tanto para traer la comida que la Srta. Patty se metió a la cocina a cocinar para nosotros, al final creo que solo cocinó un solo plato... jajaja, pero estuvo rico el almuerzo, comí tanto que al final me dió mucho sueño, pero aún teníamos que regresar a la ciudad de las casas pequeñas nuevamente.
Cuando regresamos, habían otras personas que estaban con las familias buscando también que se sientan bien, eso me dió mucha alegría porque me di cuenta que hay mucha gente buena buscando que esas familias estén bien, me puse a jugar en los juegos que habían en ese lugar con unos niños y niñas por un momento, ya que luego tuvimos que partir.
En el bus todos comenzaron a conversar sobre como se habían sentido con la labor que les había tocado hacer, y aunque dijeron cosas que no entendía, creo que entre lo que hablaron dijeron cosas para mejorar lo que iban a hacer, luego preguntaron a donde iban y le dijeron al chofer ¡nos vamos a Chincha!, a un lugar que se llama “El Carmen”, yo me sentí alegre porque sabia que iban nuevamente a ayudar.
Cuando llegamos todos a “El Carmen” no había mucha gente en las calles, pero habían unos niños y niñas a los cuales los señores ositos y señoras ositas llamaron para jugar en una parte que quedaba en el medio de la plaza de armas, algo llamado rotonda.
Cuando todos estuvimos arriba, fue todo diferente porque allí todos jugábamos tanto los señores y jóvenes DH como todos los niños y niñas, fue muy divertido porque hicimos cosas que no habíamos hecho antes, además todos los niños y niñas eran muy alegres, especialmente dos niñitos que eran muy traviesos pero que tenían una sonrisa en la cara todo el rato, se parecían al joven Alex, pero en chiquito... jajaja.
Allí todos jugábamos, el señor Hans y Alex parecían que tenían muchos juegos en la cabeza, porque nos hicieron jugar varios. Las señoritas Patty y Elva también hicieron un juego que nos hizo saltar a todos, fue muy lindo.
Al final, como despedida, Alex nos hizo bailar una canción muy graciosa, pero lo que me sorprendió fueron dos amiguitas chiquitas que bailaron una canción llamada “Un Tallarín”, nos hicieron mover el cuerpo a todos, yo me reí mucho esa tarde, por la forma como todos se movían.
Al final, todos nos fuimos al bus con una sonrisa enorme en el rostro, que bacán ver a todos sonreír, y fue allí donde me di cuenta que esta vez hasta los señores y señoras ositos también habían sido ayudados.
Fue así que en el bus me di cuenta que todos estaban muy cansados pero alegres, comentaban todo lo que habían hecho y riéndose de todo lo que pasó en todo el día, muy alegres y a la vez con mucho sueño... jajajaja. Bueno, al final, al regreso todos durmieron, creo que soñaban con el alivio, alegría y sonrisas de todos los niños, niñas y grandes que habían conocido ese día, en una ciudad donde estaban todos muy tristes.
Cuando llegué a mi casa dormí bastante. Hoy, al despertar, quería que todos sepan lo que me ocurrió estando en compañía de mi tío y los señores ositos de DH Facilitadores (así se hacen llamar...jejeje).
Entiendo ahora que ser “facilitador” es eso, es hacer sentir bien a los demás. Me enseñaron que también significa pensar en los otros y buscar algo: el Desarrollo Humano (esto lo escuché, aunque no creo entender). Lo bonito es que todos los que fueron dieron mucho de cada uno, y lo chévere es que nadie tenía una herramienta, como un martillo, sino algo así como una herramienta invisible, aunque dicen que para ser superhéroe se requiere capa, hay superhéroes que llevan ositos en el pecho.
* Este escrito fue hecho por un niño que me acompañó en el viaje… aquel niño que todos llevamos dentro.
1 comentario:
Alex: felicita a ese niño lindo que nos escribe, dile que es muy inteligente, pues nos presenta un tarea grandota con una simplicidad increible, quienes participamos de esta tarea de los DH Facilitadores nos sentimos contentos porque logramos arrancar una sonrisa a los niños, padres, madres, abuelitos y abuelitas, que estaban muy angustiados, y tú niño lo cuenta tan bien, y de manera tan educativa que no me deja de sorprender, dile a tu niño que no crezca nunca, lo necesitamos así como esta, pues esa ternura y simplicidad nos hará siempre poner los pies en tierra.
Dale un abrazosito a ese niño inteligente y otro para tí
Meche.
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