viernes, 20 de noviembre de 2009

Casas...

Luego de jugar en la calle a la vuelta de su casa, intentando jugar el futbol con la misma habilidad que sus patas de barrio, entendió que quizás no podría encajar allí, decidió embarcarse en una aventura en un mundo donde todos usaban pañoletas, jugaban, cantaban y danzaban entre jefes y amigos, con una camisa que tenia por nombre Grupo Scout Lima 12.

Aunque sus padres nunca estuvieron de acuerdo, la alegría y las ganas de aprender permitieron a Alexander seguir asistiendo, llevando entre sus cuadernos de colegio, las enseñanzas de un grupo humano al cual lo acompañaría hasta la adultez.

Muchos de sus amigos y amigas scouts (algunos de ellos lejos del páis hoy) se convirtieron en hermanos de sentimiento, muchas enseñanzas se convirtieron en acciones para su vida, muchos de sus logros se convirtieron en los mejores momentos, y muchos campamentos en historias y aventuras que deben de ser escritas.

No hay comentarios: