jueves, 31 de diciembre de 2009

Mi último post del 2009

Han pasado muchos años, y he tenido la oportunidad de impulsar muchos sueños y proyectos que se han hecho realidad, aunque muchas de ellas quedan pendientes y algunos siguen siendo sueños la más importante tiene como nombre Kimichan.

Ha sido un año de reencuentros de viejos amigos y nuevas amistades (debo decirle gracias al Facebook), con muchos de ellos hemos brindado y con muchos he llorado, pero esa calma de tenerlos cerca han hecho sentirme un hombre dichoso y feliz.

Este año he tenido caídas que me han permitido levantarme y dar dos pasos adelante; en esos momentos encontré el cariño, aprecio y amistad me han enseñaron que en la vida no estamos solos, gracias a todos ellos que desde muy cerca y muy lejos me brindaron su apoyo, gracias a Dios por darme esa oportunidad de estar mucho mejor, definitivamente ya no soy ese joven que podía hacer tantas cosas a la vez.

Definitivamente la vida también te otorga rencores ajenos que quieren vernos en el suelo, pero es bueno estar en el piso adolorido muchas veces, lamentablemente solo así nos damos cuenta de que somos humanos, pero cuando levantamos la mirada siempre habrá una mano que te ayude.

Dicen que para ser felices tenemos que cruzar obstáculos y que solo así al llegar a la paz del rio en nuestra canoa, nos daremos cuenta que ese es el camino hacia la felicidad, eso lo aprendí de una gran amiga que se encuentra lejos y que hasta la fecha me sigue enseñando muchas cosas desde donde esta.

Debo pedir disculpas a todas las personas de quienes me he alejado por varios motivos, mil disculpas por ser imperfecto, definitivamente nadie es perfecto, solo espero que las horas, los días, los años nos acerquen en cualquier parte del mundo o a la vuelta de nuestros hogares.

Buen año para cada una de las personas que son parte de mi vida, para las que no lo son y para los que serán, buen año para cada una de las personas que tienen un rencor dentro hacia mi y hacia mis seres queridos, buen año para los que aman y los que odian, buen año para los que tengan sueños y para los que quieran vivir como llegue la vida, buen año para todos y todas.

Una buena estrella estará en el cielo para ustedes.

jueves, 10 de diciembre de 2009

El mejor regalo que he recibido

Hay cosas que de niño uno no se puede quitar de la cabeza, como el hecho de recibir un regalo por estas fechas y colocar una sonrisa enorme de alegría en nuestro rostro demostrando con ello que ese regalo nunca lo olvidaremos; debo confesar que no es así en mi caso, lamentablemente no podría terminar una lista de regalos recibidos desde mi infancia.

En mi casa éramos muchos hermanos, así que no podía esperar regalo todos los años, pero si sabía como colocarme esa sonrisa en mi rostro y lo hacía de la manera más sencilla del mundo, simplemente abría la puerta de mi casa y corría a toda velocidad a la quinta donde vivía mi mejor amigo, allí me encontraba con todos mis amigos y lograba ver a una persona especial para mí; aunque nunca supo nada hasta años después fue así durante algunos años en que lograba viajar de una cuadra a otra.

La vida al final hizo que con el transcurrir de los años el cruzar la calle se volviera el camino más largo y la velocidad con la que corría se volvieran pasos más lentos, el hecho de no volver a ver las mismas caras y de no volver a ver a esa persona especial, me decía que yo también debía de tomar otro rumbo y seguir creciendo.

Hace pocos días logré volver a aquel lugar donde jugaba de niño y adolescente, hace pocos días me encontré con aquellos viejos rostros y abrazos de amistad, hace pocos días me encontraron por el facebook y con ello, tuve la oportunidad de recordar aquellos momentos con los que crecí, de decir las cosas que nunca dije; sé que muchas de aquellas personas se convirtieron en recuerdos, fotos, sueños y conversaciones por el chat cada una de ellas con grandes metas y vidas ya trazadas, cada persona con un sentir diferente a lo que fuimos en aquellos años.

Hoy me doy cuenta que cada año en estas fechas no esperaba juguetes ni cosas materiales, hoy me doy cuenta que el hecho de verlas y tenerlas a mi lado era lo más importante para mí, una más especial que la otra, cada una con sus diversas formas de ver las cosas, con sus diversas ideas que hacer en ese momento, pero todas aquellas personas unidas entre sí alrededor de una muestra de amor y de amistad hacía la otra.

Ese regalo es que recuerdo con mucha alegría y pena a la vez, quizás no somos los mismos y así lo entiendo, pero siempre estarán aquí en mi pensamiento, veré a algunos casarse, otras con sus hijos, otras estarán lejos de aquí, pero recuerdo a cada una de ellas y lo que han aportado en mi vida. Gracias.

martes, 8 de diciembre de 2009

Entre la despedida y espera...

He tenido la oportunidad de viajar y recorrer todo mi lindo país, he tenido la oportunidad de estar en terminales y aeropuertos y en todas ellas he logrado ver cuando las personas se despiden de sus seres queridos o se encuentran esperando su retorno de las personas que siempre han esperado en su vida.

Me he permitido observar esos momentos importantes en la vida de uno, quizás con nostalgia en mi interior, solo unos minutos sentado con la maleta en la mano han sido suficientes para entender tan bello sentimiento.

Pero, ¿Qué sucede cuando por casualidad nos enteramos que la persona que recordabamos ya no esta cerca a nosotros y ha viajado lejos?, ¿qué sucede cuando nos damos cuenta que es muy tarde para despedirnos o para esperar a que retorne?.

Me imagino que tratamos de cerrar de los ojos y volver a aquellos momentos del pasado, sinceramente no hay muchas posibilidades o empezamos a buscar de ella a través del internet, creo que en todos los casos es importante darnos cuenta que la distancia nunca debe borrar ese recuerdo, cariño, amor y aprecio por aquella persona, una foto en nuestro correo, una foto impresa, una canción o un lugar de la calle debe de permitir que la tengamos presente y sonreir sabiendo que esa persona estará bien esté donde esté.

Es por ello, que hoy entiendo la importancia de decir lo que sentimos y no dejarlo para despues, porque puede ser que luego sea muy tarde, no tengamos el miedo de mostrar nuestros sentimientos a aquella persona, simplemente demostremos lo que sentimos, porque quizás mañana ya no estarán a nuestro lado.

viernes, 20 de noviembre de 2009

12/09

Después de muchos años, hoy 12 de septiembre, Alexander se encuentra agradecido por cada una de las personas que han formado parte de su mundo, quienes demostraron que las historias aún no terminan de escribirse y que en muchas oportunidades pueda cambiar de rumbo.

Decidió asumir su vida política, de la mano de una gran persona, de un equipo y de una institución, reconociendo que definitivamente en ese proyecto habrá altos y bajos, pero lo más importante que existirán amigos con quienes aprenderá que el dialogo y concertación son las herramientas básicas para una verdadera vida política... definitivamente lo aprendido en estos años le permitirán seguir creciendo.

Hoy, al apagar una vela, solo un deseo tiene en la mente, la de cruzar el charco en busca de un abrazo de esa pequeña muñeca que regala besos a quien extraña y forma parte de su vida; quizás esa es otra historia que aún no se sabe si se escribirá…

Flores.

Colgó la pañoleta y sumó en la mochila las enseñanzas de un gran amigo y maestro, encontró en una Alameda la oportunidad del ejercicio, y en las regiones del país el interés de los y las jóvenes de crear una meta que para muchos era imposible.

Logro conocer muchas ciudades a lo largo y ancho del Perú, con diversos climas, rostros y formas de pensar, de quienes se apoyo y aprendió, volviéndose amigo de cada rincón al que viajaba dentro y fuera del país, fue así que juntos tejieron una red de voluntad y amistad sin pensarlo.

De cada una de ellas guarda buenos recuerdos, fotografías y enseñanzas; reuniones, debates, documentos y apuestas; de cada uno de estos lugares podría mencionar líderes y sueños, pero más que eso personas de gran espíritu de los cuales tiene la fe, que continuarán con la gran tarea y que algún día juntos escribirán la historia del país.

Casas...

Luego de jugar en la calle a la vuelta de su casa, intentando jugar el futbol con la misma habilidad que sus patas de barrio, entendió que quizás no podría encajar allí, decidió embarcarse en una aventura en un mundo donde todos usaban pañoletas, jugaban, cantaban y danzaban entre jefes y amigos, con una camisa que tenia por nombre Grupo Scout Lima 12.

Aunque sus padres nunca estuvieron de acuerdo, la alegría y las ganas de aprender permitieron a Alexander seguir asistiendo, llevando entre sus cuadernos de colegio, las enseñanzas de un grupo humano al cual lo acompañaría hasta la adultez.

Muchos de sus amigos y amigas scouts (algunos de ellos lejos del páis hoy) se convirtieron en hermanos de sentimiento, muchas enseñanzas se convirtieron en acciones para su vida, muchos de sus logros se convirtieron en los mejores momentos, y muchos campamentos en historias y aventuras que deben de ser escritas.

Alexander...

Así se inicio todo, un 12 de septiembre en una ciudad como todas, una ciudad de la urbe de la capital del Perú, donde Carlos e Isabel tuvieron a su cuarto hijo Alexander, creciendo en un callejón de doble entrada y salida un callejón donde los vecinos eran parte de la familia y los que no lo eran se sentían parte de ella.

Para llegar a la casa de sus abuelos maternos había que cruzar la pista y listo, para llegar al colegio no cruzaba la pista, solo caminaba en la misma vereda hasta doblar dos esquinas mientras repasaba el cuaderno sin darse cuenta que su abuelo siempre venia atras.

Con los años salío de ese pequeño mundo para conocer a la vida, una vida para encontrar las personas que construyeron junto a él, una historia larga y extensa, cuyo titulo llevaría su nombre, pero que aún no termina de escribirse

sábado, 20 de junio de 2009

Conociendo a mi papá...

Cuando eran pequeños, ¿Qué cosas se les hacían díficiles?, me imagino que bastantes y quizás muuy pocas podíamos resolver en aquel entonces, para mí, una de ellas era poder describir el trabajo de mi papá, tema que se me volvía lo más difícil del mundo.
Todo era porque de niño, me dedicaba a estudiar en el colegio y cuando mi papá llegaba a la casa, ya era de noche y entonces corría con mis hermanos a decirle que tal nos fue y que tareas teníamos, pero ninguno de nosotros preguntábamos ¿Qué haces en tu trabajo?

Recuerdo cierto día, que por cosas del destino, me tocó acompañarlo a su oficina, al llegar me pareció lo mejor que había visto, eran unos muñecos enormes de metal construidos con piezas de camiones, mientras otras personas manejaban un camión minero a control remoto, como aquellos juguetes que tenia en casa.
Al llegar, algo que nos debe de haber pasado a todos y todas, los amigos y amigas de la oficina diciéndonos lo idéntico que era a mi padre con esas clásicas palabras - ¡ igualito a tu padre ! - aunque debo reconocer que tengo tanto de mi padre, como de mi madre.

Con los años, aprendí más de él, no solo de lo que me enseñaba, sino además a conocerlo como persona, amigo, trabajador y como padre; y si ahora me preguntan sobre él diría más cosas que cuando era niño, sintiéndome orgulloso de todo lo que él es para mí, así como ustedes se deben sentir orgullosos de cada uno de sus padres.